Pheipas://10. ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? ¿Somos polvo de las estrellas?

10. ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? ¿Somos polvo de las estrellas?

La Naturaleza es maravillosa; el Universo, fantástico, misterioso y sorprendente desde nuestra diminuta vida.

La imagen corresponde a la gran nebulosa Carina, en castellano La Quilla, una de las secciones más brillantes de la Vía Láctea.

La gran nebulosa Carina, a más de 7.000 años luz de la Tierra, envuelta en gases y polvos interestelares, es tan profunda, brillante y oscura como la génesis de la vida. En ella nacen nuevas estrellas y mueren otras.

El origen del mundo, de la vida y del ser humano son interrogantes recurrentes desde que alcanzamos el grado de sapiens y en las etapas cruciales de nuestra existencia.

No es incompatible armonizar la ciencia con las creencias espirituales. Es más lo que no se sabe que lo que se sabe, aunque el conocimiento científico avanza con hitos notables.

El hallazgo de las ondas del Big Bang, es decir, de la explosión que dio origen al Universo, es como si hubiésemos viajado en el tiempo y en el espacio para encontrar la huella de este enorme estallido hace 13.800 millones de años.

De aquella gran explosión arranca la génesis del Cosmos. Nosotros estamos formados por partículas que se conformaron entonces. Metafóricamente somos polvo de las estrellas.

Quienes opten por un Dios creador, una Inteligencia Superior o un orden cósmico son libres en su creencia.

La Tierra es una mota de polvo en el Cosmos; el ser humano, un animal inteligente dentro de la hermosa y amenazada biodiversidad de nuestro planeta.

Somos como dioses: capaces de amar, crear ciencia, arte, música…, y demonios: egoístas, codiciosos, capaces de destruir a otros seres y a nuestro planeta… Esta es nuestra dualidad humana.

¿A dónde vamos? Nadie a ciencia cierta lo sabe. Cada cual sigue su fe y creencias personales.

¿Somos después de la muerte igual que éramos antes de nacer?

A mí me gustaría pensar que nuestra energía vital se confunde con la energía madre del Universo.

Nuestro espíritu vital es energía. La energía no se crea ni se destruye, solo se transforma.

Para el hinduismo y el budismo, después de la vida hay una reencarnación en otra vida.

Un paciente chileno me dijo que seguiría mis consejos de sanación con fe y alegría. Le respondí que encontrara su propio camino, pero que conservara la fe y la alegría.

Ante un trance difícil en la vida, una persona creyente posee más asideros.

Mi pensamiento es socrático: la eternidad es como una noche sin pesadilla.

Si existe otra vida, como postulan las principales religiones, sería una maravillosa sorpresa encontrarse con los espíritus de otros seres queridos o admirados.

Sin temores, es la premisa esencial de la vida que mantengo incluso más allá de la muerte. Ningún Ser Superior que se supone justo podrá castigarte por haber sido sincero contigo mismo, por amar y ser amado.

Carlos Algora

2018-01-09T19:26:38+00:00 10 diciembre, 2017|Destellos en el Crepúsculo|0 Comments